Cáritas: Bonos y aumentos salariales por campaña presidencial trataron de tapar la desnutrición

 

por | Sep 26, 2018

 

El monitoreo nutricional de la organización destaca que la desnutrición aguda global (es decir, la suma de la desnutrición moderada y severa) bajó entre abril y junio de 2018 casi 7 puntos porcentuales. Pero también muestra cómo subió 3 puntos porcentuales en los 30 días de julio pasado

 

La situación nutricional de los niños menores de cinco años en las parroquias más pobres de siete estados del país (Distrito Capital, Miranda, Vargas, Zulia, Lara, Sucre y Carabobo) mejoró durante el período comprendido entre abril y julio de este año por un elemento clave: la campaña de las elecciones presidenciales. Así lo revela el más reciente informe de Cáritas Venezuela, hecho a partir de su Sistema de Alerta, Monitoreo y Atención en Nutrición y Salud (Saman).

El documento confirma que, aunque se mantuvo en 5 el porcentaje de niños con desnutrición severa, disminuyó la cantidad de pequeños que presentan desnutrición moderada (bajó de 12 a 8%) y leve (pasó de 27 a 18%) en comparación con el período comprendido entre enero y marzo de 2018. En este mismo lapso, la población en riesgo quedó en 34%, al igual que el primer trimestre del año, mientras que se incrementó aquella que no tiene déficit nutricional (de 22 a 35%).

Cáritas Venezuela considera que el período de abril a julio de 2018, estuvo “signado por los efectos de la campaña electoral en torno a las elecciones presidenciales adelantadas para el 20 de mayo de 2018”.

De acuerdo con la organización, en esos meses se registraron tres aumentos de salario mínimo. Así, pasó de Bs. 1.307.946 en marzo a 5.196.000 en junio. Aunado a ello, se emitieron al menos tres bonos de subsidio directo (Bono de la Independencia, Bono del Trabajador, Bono Electoral), cuyos montos duplicaron el sueldo mínimo establecido.

En este lapso, además, el gobierno entregó bonos de subsidio para personas con discapacidad (José Gregorio Hernández) y mujeres embarazadas (Parto Humanizado y Bono ) e incrementó al doble el subsidio habitual entregado a familias vulnerables, conocido como Hogares de la Patria.

“Se estima que una familia que se hiciera receptora de todos los bonos asignados en el período llegó a acumular hasta 6 salarios mínimos por encima de su renta habitual”, señala el informe.

El documento cita también las cifras del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social para explicar cómo, al igual que la desnutrición, las protestas sociales se redujeron mientras Maduro estaba en campaña. En enero de 2018, los reclamos de derechos económicos y sociales representaron 93 % del total de las manifestaciones. Sin embargo, en mayo, ese porcentaje bajó a 68 %. En junio, una vez superada la elección, se elevó nuevamente a 91 %.

 

“Se estima que una familia que se hiciera receptora de todos los bonos asignados en el período llegó a acumular hasta 6 salarios mínimos por encima de su renta habitual”, señala el informe

 

Vargas y Distrito Capital con mayor desnutrición

El monitoreo destaca que la desnutrición aguda global (esto es, la suma de la desnutrición moderada y severa) bajó entre abril y junio de 2018 casi 7 puntos porcentuales. Pero también muestra cómo subió 3 puntos porcentuales en los 30 días de julio.

El análisis de Cáritas Venezuela también indicó que las parroquias pobres estudiadas con los porcentajes más altos de desnutrición aguda global están ubicadas en Vargas, con 19,7%, y Distrito Capital, con 16,7 %. Ambas cifras están por encima del nivel crítico de emergencia (15 %) establecido por la Organización Mundial de la Salud. A estas parroquias le siguieron las de Lara (14,3), así como las de Miranda y Carabobo (cada una con 11,6 %).

En cuanto a las estrategias de sobrevivencia aplicadas por las familias para proveerse el alimento se registra que la más usada por los encuestados es la de prescindir de algún alimento que considere importante (88 %), seguida de consumir alimentos no usuales (72 %) y reducir la cantidad de alimentos consumida (69 %). En el cuarto lugar se ubicó la de rebuscarse los alimentos en lugares no convencionales (60 %), entendida como comer de la basura. Todas estas bajaron entre 10 y 2 puntos porcentuales con respecto al informe de enero-marzo.

A pesar de que bajó de 74 a 42 %, pasar todo un día sin comer continuó siendo una alternativa para más de la tercera parte de los encuestados. La mitad (52 %) también manifestó que algún miembro de la familia dejaba de comer en beneficio de otro.

“La proporción de familias que refieren haber tenido acceso para comprar los alimentos a los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) manejados con el apoyo del Estado, se registró en 61%, es decir, sin cambios importantes con respecto a marzo 2018. Entre los hogares que reportaron haber podido comprar la caja de los CLAP, 52% mencionó que la recepción fue “siempre”, lo cual implica que fue cada mes. 48% restante refirió que poder comprar los alimentos CLAP era ocasional (“a veces”, o “muy frecuente”). Aunque la cobertura de hogares entre marzo y julio de 2018 se mantuvo estable, se incrementó casi el doble el porcentaje de hogares que reportó que el acceso a la caja de alimentos fue siempre en tiempo en ese periodo. Esto sugiere que el programa oficial mantuvo su universo de beneficiarios, pero mejoró la frecuencia de asignación”, sostiene el informe.

En cuanto al consumo de alimentos, Cáritas Venezuela señaló que las familias estudiadas en los siete estados mantuvieron el consumo de cereales y harinas (de 82 subió a 83 %), pero bajaron el de lácteos (de 47 a 42%), tubérculos (69 a 60 %), vegetales (de 46 a 36%) y carnes y aves (de 23 a 19 %).

El consumo de tubérculos y vegetales bajó entre abril y julio.

Créditos: Felipe Romero.

Remesas para mitigar el hambre

Desde enero de 2018, Cáritas Venezuela comenzó a registrar el fenómeno migratorio para revelar su incidencia en los índices de desnutrición registrados. Entre abril y julio, en promedio, 47% de los hogares encuestados respondió que algún miembro de su familia había emigrado, ya sea en busca de mejores oportunidades económicas (41 %), violencia e inseguridad (15 %), entre otras

Según Cáritas Venezuela, la partida de ese miembro familiar puede representar para los que se quedan una oportunidad para alimentarse mejor por medio de las remesas que envían.

“La tendencia en el periodo reportado desde marzo de 2018 es a la disminución de la desnutrición aguda hasta mayo 2018, con una leve reversión hacia el empeoramiento nuevamente a partir de julio 2018. Aunque no se dispone de estudios de correlación estadística suficientemente concluyentes, es posible relacionar los períodos de disminución de la desnutrición aguda en las parroquias evaluadas con los momentos en que se incrementó el ingreso de remesas enviadas por los venezolanos emigrando desde finales del 2017, por un aumento en la cobertura, frecuencia y volumen de los esquemas de protección social administrados por el Estado (CLAP y las transferencias monetarias directas o bonos) y a las ayudas de la cooperación internacional”, apunta el documento.

También se señala que la tendencia a aumentar a partir de julio de 2018 “podría estar relacionada con el período de vacaciones, en el cual los niños pierden el acceso a la alimentación escolar, y la estación de lluvias que tiende a aumentar las enfermedades infecciosas”.

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